§ Argumentos éticos
La vida
como derecho fundamental básico e indisponible para los estados
En los
países civilizados, la vida es el bien supremo por antonomasia para las
personas y la sociedad, es el "derecho fundamental" básico. La muerte
es el mal absoluto, por lo que es inmoral alegrarse de la misma o provocarla
para obtener de ella un provecho.
El fin justifica los medios
Ni
suponiendo que la pena capital fuera efectiva para la prevención de los
delitos, sería admisible, pues el fin no debe justificar los medios si éstos son
gravemente inmorales.
La pena capital es cruel y atenta
contra la dignidad humana, por su naturaleza y de los métodos para ejecutarla
Si se
rechaza entre personas civilizadas la tortura y la mutilación, o incluso la
humillación pública, como penas para los delitos por su carácter
manifiestamente cruel, inhumano e indigno, debe rechazarse con mayor motivo la
pena de muerte, que es incluso peor.
La pena capital no rehabilita
En un
sistema criminal civilizado, las penas deben estar encaminadas no solo a
restablecer la justicia y prevenir el delito, sino también a rehabilitar a los
delincuentes. La pena de muerte quita al criminal la posibilidad de enmendarse
y de reconciliarse con la sociedad y con las víctimas del delito, y la
posibilidad de intentar resarcir o indemnizar a la víctima.





